Educación

Romper el ciclo: cómo CreeSer ABP convierte las escuelas en espacios de paz

14 May 2026     5 min lectura

México ocupa el primer lugar mundial en bullying escolar. En Nuevo León, los territorios con mayor rezago social concentran además presencia de crimen organizado, hacinamiento y formas de convivencia donde quien tiene el poder abusa del que tiene menos. Frente a este panorama, Capital Común apoya a CreeSer ABP, una organización que lleva más de una década demostrando que la violencia —entendida como fenómeno cultural— sí puede revertirse, y que hacerlo a tiempo es la inversión social más rentable.

"La violencia en las escuelas no nace ahí", explica Emiliano Sánchez, director general de CreeSer ABP. "Hay un continuo: una persona la vive y luego la descarga en alguien más. Si la viviste en el trabajo, la descargas en la familia; si la viviste en la familia, la descargas en la escuela." Esta transferencia constante convierte al entorno escolar en un espejo de la sociedad entera. Y también en el lugar más estratégico para intervenir.

La metodología de CreeSer parte de enseñar a través del juego. Durante dos años consecutivos, equipos de profesionales se instalan en cada plantel y trabajan con estudiantes el desarrollo de habilidades socioemocionales: identificar las propias emociones, expresarlas sin hacer daño y reconocer cuándo una forma de relacionarse es violenta. Paralelamente, el programa No Es No —una currícula internacional especializada— trabaja de forma diferenciada con niñas y niños la prevención de la violencia de género y sexual, desde el consentimiento hasta el uso de la voz para poner límites. "No podemos asegurarte que esta persona va a actuar sin violencia de aquí en adelante", reconoce Sánchez, "pero sí va a tener herramientas para hacerlo de forma pacífica. Y eso ya es algo que les estamos dejando."

Los números respaldan la apuesta. Un estudio de USAID determinó que prevenir la violencia cuesta 11 veces menos que atender sus efectos: el gasto acumulado en salud pública, seguridad, procesos penales y pérdida de productividad a lo largo de una vida marcada por la violencia supera con creces el costo de intervenir a tiempo. "Al prevenir, tienes una persona mucho más funcional, mucho más productiva, que puede ser cabeza de familia y aportar a la sociedad", resume Sánchez.

El siguiente paso de CreeSer es la Red de Escuelas Sin Violencia, que conectará 18 planteles a lo largo de la Loma Larga con la intención de que los resultados trasciendan las bardas de cada escuela y permeen hacia el territorio. La red también acercará a docentes con distinto grado de experiencia para que quienes ya vivieron el proceso acompañen a quienes apenas comienzan. "Cuando venga otro profe y les diga 'nosotros sí vimos que la cosa cambió', eso les ayuda a suavizar el escepticismo que naturalmente levantan", explica Sánchez.

Para Capital Común, apoyar a CreeSer ABP significa apostar por una de las premisas que dan sentido al fondo ciudadano: que los problemas estructurales tienen solución cuando se interviene con método, con alianzas sólidas y con la convicción de que un Nuevo León más seguro empieza en el salón de clases.