Movilidad Social

Fundación Promover inicia una nueva etapa en El Carmen para fortalecer la comunidad emprendedora

21 Ago 2026     5 min lectura

El primer encuentro reunió a 13 personas emprendedoras para conocer sus negocios, necesidades y retos, como parte de una estrategia que busca fortalecer micronegocios y construir comunidad en el municipio.

Fundación Promover inició actividades en El Carmen, Nuevo León, con un encuentro que reunió a 13 personas emprendedoras para conocer sus capacidades, necesidades y retos, como parte de una nueva etapa de acompañamiento que busca fortalecer los micronegocios y, al mismo tiempo, construir una comunidad emprendedora en el municipio.

La actividad combinó ejercicios de presentación, escucha, intercambio de experiencias y capacitación. Durante la jornada, las personas emprendedoras participaron en una dinámica de escucha para compartir sus experiencias, identificar los principales retos de sus negocios y señalar las herramientas, acompañamiento y conexiones que consideran necesarias para crecer.

Para Mayté Cárdenas, directora de Fundación Promover, este primer acercamiento permite que la organización conozca las necesidades específicas de cada territorio antes de definir su oferta de acompañamiento.

“Más que nosotros venir a decir lo que necesitan, esto nos da luz de decir qué necesita la gente y sobre eso construir la oferta que queremos traer a El Carmen”, explicó.

De los talleres a la construcción de comunidad

La llegada a El Carmen forma parte de una expansión de Fundación Promover hacia tres nuevos municipios: Santiago, Apodaca y El Carmen. El proyecto busca llevar el modelo de fortalecimiento de micronegocios de Promover a nuevos territorios y combinar capacitación, acompañamiento, acceso a mercados, financiamiento y articulación con otros actores.

De acuerdo con Cárdenas, uno de los cambios en esta etapa es que la organización busca tener una presencia permanente en cada territorio, en lugar de acudir únicamente para impartir talleres.

“Nosotros íbamos a un taller a un municipio, pero nos regresábamos a la comunidad y ahora ya tenemos a una persona fija en Santiago, en Apodaca y en El Carmen”, señaló.

Esta presencia busca facilitar una relación más cercana con las personas emprendedoras, identificar las necesidades particulares de cada municipio y contribuir a la formación de una comunidad local.

“Llegar a dar talleres de ‘Impulsa tu Negocio’ y ‘Digitaliza tu Negocio’ son el pretexto, pero el fondo es formar comunidad”, explicó Cárdenas.

La intención, añadió, es que las personas emprendedoras puedan establecer relaciones entre sí, convertirse en proveedores o clientes unas de otras, compartir buenas prácticas y apoyarse en el crecimiento de sus negocios.

Durante la jornada, esa necesidad de conexión apareció como uno de los puntos en común entre las personas participantes. También surgió la necesidad de contar con más espacios de venta y fortalecer la difusión de los productos y servicios, particularmente mediante herramientas digitales.

Cárdenas explicó que varias de las personas participantes llevan ya algunos años vendiendo sus productos, pero enfrentan dificultades para incorporarse al entorno digital, utilizar herramientas como el video y ampliar la difusión de sus negocios.

El diagnóstico participativo forma parte de la estrategia del proyecto, que contempla escuchar a las comunidades para conocer sus necesidades, barreras y aspiraciones y, a partir de ello, ajustar el modelo de intervención al contexto de cada municipio.

El encuentro también contó con la participación de los emprendedores Ricardo González y Homero García, quienes compartieron sus experiencias y conversaron con las personas participantes sobre los retos de emprender. González abordó herramientas como estados financieros y punto de equilibrio, mientras que García compartió la experiencia de su negocio gastronómico, que ha llegado a contratar hasta 13 personas, y expresó su interés en explorar una posible asociación con algún emprendedor de El Carmen.

Tres historias, distintos retos

Las experiencias de las personas participantes mostraron que detrás de los micronegocios existen necesidades distintas, pero también una disposición común para seguir aprendiendo y encontrar nuevas formas de hacer crecer sus proyectos.

Clarisa Ramírez, quien tiene un negocio de pasteles y postres, identifica en las redes sociales una de sus principales oportunidades de crecimiento. Su reto es perder el miedo a mostrarse y llegar a más personas.

“Mi reto más grande es poder expandirme, más que nada en las redes sociales, perder el miedo de que más gente me conozca”.

Ramírez comenzó su negocio como una forma de contribuir al sostenimiento de su familia y también encontró en la elaboración de pasteles una actividad que disfruta. Durante el encuentro compartió que ya ha comenzado a aplicar herramientas para mostrar sus productos mediante videos y mantener una comunicación más cercana con sus clientes.

Para Faustino García Torres, propietario de un vivero con alrededor de un año y medio de operación, el siguiente paso es consolidar su emprendimiento como un negocio y mejorar su rentabilidad. Su proyecto comenzó de manera inesperada, a partir de unas plantas que ofreció en redes sociales y que despertaron el interés de otras personas.

“Nos dan las armas para poder trabajar y aparte animar a otras personas que a veces tienen la idea o tienen un empleo y no tienen la forma, o se lo hacen muy difícil”.

A partir de aquella primera experiencia, García continuó comprando y ofreciendo plantas mediante redes sociales. Ahora busca fortalecer sus conocimientos para avanzar en la consolidación de su negocio.

En el caso de Andy Valdez, quien desarrolla un emprendimiento de acompañamiento enfocado en el bienestar físico, mental y espiritual, uno de sus principales retos es encontrar nuevas formas de acercarse a las personas y comunicar su propuesta.

Para ella, la llegada de Promover representa una oportunidad para fortalecer esas capacidades y continuar con el propósito que dio origen a su negocio: ayudar a otras personas.

“Creo que es una posibilidad muy grande, es algo que les va a ayudar bastante a todos los que estamos aquí, a los que se quieran seguir agregando”.

Las tres historias muestran distintas necesidades —desde fortalecer la presencia digital hasta consolidar un negocio o encontrar nuevas formas de acercarse a clientes—, pero también reflejan el valor de contar con espacios donde las personas emprendedoras puedan compartir experiencias, adquirir herramientas y generar conexiones.

¿Cómo medirán el avance?

Fundación Promover plantea medir los resultados de su intervención a partir de una línea base y una evaluación al finalizar un año.

En una primera etapa, explicó Cárdenas, se observará el desarrollo de competencias profesionales y personales relacionadas con la gestión de los negocios. Posteriormente, se dará seguimiento a la aplicación de las herramientas y, a más largo plazo, a aspectos como la permanencia de los negocios, el crecimiento de las ventas y la generación de empleos.

El proyecto contempla un sistema de monitoreo y evaluación para observar cambios en los ingresos, la generación de empleo y las condiciones de vida de las familias vinculadas a los micronegocios.

Para El Carmen, la expectativa va más allá del crecimiento individual de cada emprendimiento.

“En un año nos gustaría ver negocios mucho más fortalecidos, más posicionados, pero sobre todo personas muchísimo más seguras de que pueden llegar a lograr un cambio importante”, señaló Cárdenas.

La organización también espera que el municipio cuente con más espacios de venta e intercambio entre emprendedores y que la relación entre ellos trascienda los canales de comunicación para convertirse en una comunidad más conectada.

“La idea es que no nada más sea un WhatsApp, sino realmente que la gente de aquí de El Carmen, el pretexto sea el emprendimiento para poder unir más esta comunidad”, concluyó.

Una apuesta que se construye en comunidad

La llegada de Fundación Promover a El Carmen forma parte de un proyecto de tres años que busca llevar su modelo de fortalecimiento de micronegocios a nuevos municipios de Nuevo León y, a partir de la experiencia en territorio, consolidarlo y hacerlo sostenible. Entre sus objetivos está fortalecer las capacidades de las personas emprendedoras, ampliar sus oportunidades de acceso a mercados y financiamiento y contribuir a la construcción de comunidades de apoyo.

Capital Común se suma a este esfuerzo como aliado del proyecto, contribuyendo a generar condiciones para que el modelo de Promover pueda expandirse, fortalecer sus capacidades y articularse con otros actores en cada territorio.

La apuesta parte de una idea central: fortalecer un negocio no depende únicamente de las capacidades de quien lo dirige. También requiere acceso a financiamiento, espacios de comercialización, conexiones, acompañamiento y una comunidad que permita compartir conocimientos y generar nuevas oportunidades.

En El Carmen, ese proceso comenzó escuchando a quienes ya están emprendiendo. Las necesidades expresadas durante este primer encuentro —mayor difusión, herramientas digitales, espacios de venta y conexiones entre negocios— serán parte de los elementos que orienten las siguientes acciones de Promover en el municipio.

Así, el proyecto busca que los talleres sean apenas un punto de partida. El objetivo de fondo es que las personas emprendedoras fortalezcan sus negocios, encuentren nuevas oportunidades y, al mismo tiempo, construyan relaciones que contribuyan a una comunidad emprendedora más conectada y con mayores posibilidades de crecimiento.